viernes, 3 de mayo de 2013


 

El rol del profesor está cambiando

En el artículo el profesor Robert Swatz, nos habla de cómo cambiar el modo de enseñar y de cómo enseñar a los alumnos a tener un pensamiento crítico y creativo en las escuelas.
Nos enseña a ver la diferencia entre un alumno pasivo y un alumno activo. El alumno pasivo es el que estudia y aprende de una forma tradicional, escuchar al profesor y memorizar, mientras un alumno activo, se le enseñan habilidades de pensamiento, participan, exploran, toman decisiones, se hacen preguntas y encuentran, por ellos mismos, las respuestas.
También nos dice lo que ya todos sabemos, que los libros de texto no pueden ser el único vehículo de aprendizaje y que hay que enseñar a los alumnos a aprender cómo conseguir una imformación de esas fuentes, que están bien, pero hay que trabajarlas de otra manera.
Se muestra muy interesado en la enseñanza que se da en España de filosofía, porque leyendo a Plantón y a otros filósofos, se estimula a los alumnos a pensar en lo que realmente importa.
En el aula, la diferencia está en enseñar a que los alumnos no sean personas creativas únicamente, sino, que sean personas críticas, que sepan diferenciar si una idea es factible o no.
Para ello los profesores tienen que ofrecer a sus alumnos los materiales, la formación y el asesoramiento para poder llegar a ser personas críticas, no sólo en el colegio, sino, también para el resto de sus vidas.
Nos da ideas de cómo enseñar el currículum, enseñando lo mismo, pero haciendo que piensen, que participen y que sepan resolver cómo utilizar la información que se consigue. Porque hoy en día, son muchos los caminos por los que podemos encontrar la información que queremos, a veces incluso demasiada, pero los alumnos tienen que saber separar la que realmente es importante y les va a servir para poder llegar a su objetivo.
En este artículo podemos encontrar las claves para ser un buen maestro, para saber adaptarnos a los cambios y a las diferentes situaciones a las que nos podemos enfrentar, pero no es una tarea fácil, puesto que para ello, tenemos que cambiar, en primer lugar, nuestra manera de trabajar, y después ser conscientes de cómo estamos enseñando y pensar sobre la enseñanza.
A lo largo de nuestras vida como maestros, nos vamos a encontrar con otros docentes, a los que no les interese para nada este cambio, y trabajarán para convencernos y mostrarnos que lo mejor y más fácil es trabajar de forma tradicional, como nos enseñaron a nosotros, pero tenemos que saber cómo hacerlo para que no nos quiten las ganas y no nos desanimen, para poder hacer a los alumnos las personas que queremos para el futuro y para que sepan afrontar las diferentes situaciones de la manera más acertada, gracias a esta nueva forma de educar.
                                       

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