La escuela investigadora se basa en las preconcepciones infantiles, en el carácter constructivo del aprendizaje, la influencia que tienen los factores metacognitivos, por el peso de la afectividad, por la importancia de los entornos socioculturales de los alumnos y todo centrado en una pedagogía que ve en el alumno a un investigador de los conocimientos que va a recibir.
Son muchos los docentes que anclados en la enseñanza tradicional, ya son capaces de ver que ese no es el camino más adecuado, y que para la formación del alumnado, lo mejor no es el dictado, la copia, etc...
La enseñanza por proyectos tendría que ocupar un lugar central en nuestra tarea de docente. Sus finalidades son justas y las aspiraciones deseables, pero el cómo llegar a ella no se aprecia fácilmente.
Para los profesores, esta forma de trabajar es más complicada, y por eso se convierte este tipo de enseñanza en un mito, aunque ya es sabido de sus beneficios a la hora de ponerlo en práctica con los alumnos.
Pero pasar de mito a reto es posible.
Un proyecto es un trabajo educativo más o menos prolongado, con fuerte participación de los estudiantes en su planteamiento, en su diseño y seguimiento, y propicia la investigación infantil en una labor que conduce a resultados propios. Combina el estudio empírico con la consulta bibliográfica y puede incluir propuestas y/o acciones de cambio en el ámbito social.
Los proyectos tienen que ser el eje de la enseñanza escolar, aunque se tienen que entrelazar con otras actividades, y tienen como propósito de familiarizar a los estudiantes con muchas realidades del mundo en el que viven. Estas experiencias despiertan en los niños inquietudes y preguntas, pudiendo ser éstas, el punto de partida de un proyecto de investigación.
Los trabajos cortos, son tareas más cortas y más guiadas desde fuera, la escuela tiene que ofrecer a su alumnado: encuentros con la cultura que pueden conducir a cosas más complejas como los proyectos: observaciones, experimentos semiestructurados, demostraciones, análisis de lecturas asignadas, simulaciones y sociodramas.
Las fichas autocorrectivas, permiten que avancen a su ritmo para así poder consolidar conocimientos o habilidades. Aunque pueden ser elaboradas por el profesorado, se debe disponer de productos publicados ya, para así asegurar más variedad, mejor presentación y es posible que mayor calidad. Si se adaptan informáticamente, hace que sean más flexibles y dinámicas.
La conbinación de los cuatro tipos de actividades, hace que sea más atractivo y educador paquete de opciones para el trabajo infantil. Los proyectos pueden comenzar de manera más fácil y se desarrollarse mejor si se apoyan y se refuerzan por el resto de posibilidades.
Existen falsos proyectos que son:
- las tareas para casa, porque se busca información del tema elegido, pero sin análisis y sin procesamiento.
- las experiencias de laboratorio, porque siguen instrucciones sin más.
- las encuestas elaboradas por el profesor, que se limitan a pasar y procesar con instrucciones externas.
- las observaciones hechas por mandato, rellenando guías.
- las indagaciones realizadas a partir de problemas que se plantea el profesor.
Estas labores son muy valiosas, pero no se pueden clasificar como proyectos, sí como trabajos cortos. Para llegar a ser proyectos, les falta iniciativa y autogestión infantil.
Existen tres tipos de proyectos:
- los científicos, los alumnos realizan investigaciones similares, hasta donde lo permiten sus condiciones, a las de los científicos adultos. Podrían ser: colecciones de minerales, estudiar la luz experimentando con espejos, lupas, con recipientes llenos de líquidos, linternas, velas,...
- los tecnológicos, los estudiantes desarrollan o evalúan un proceso o un producto de utilidad práctica, imitando la labor de los tecnólogos. Son por ejemplo: construir aeroplanos con papel y cartulina, inventar recetas de cocina, o evaluar la calidad de los lápices de varias marcas.
- los proyectos ciudadanos, los alumnos actúan como ciudadanos inquietos y críticos, que consideran los problemas que les afectan, se informan, proponen soluciones, y, si es posible, la ponen en práctica o la publican a pequeña escala. Como ejemplos: el estudio de hábitos nutricionales de compañeros, la investigación sobre posibilidades recreativas para estudiantes en la comunidad, o detectar fuentes de contaminación en la periferia de la escuela. Es necesario que los equipos trabajen muy juntos, con condicioenes ambientales y recursos suficientes para que resulte satisfactorio su trabajo.
Las actividades que se pueden realizar son muy variadas, y pueden ser: trabajos de campo, encuestas, entrevistas, visitas, experimentos...la consulta bibliográfica tiene que estar siempre presente en todo el proceso.
- la fase de comunicación, es una fase que a veces se olvida, y es muy importante. Se puede llevar a cabo por medio de una exposición oral ante sus compañeros y pueden utilizar desde poemas y canciones hasta carteles, modelos o grabaciones.
Las características positivas de los proyectos son:
- valorar las experiencias y saberes.
- el cumplimiento de los proyectos acrecienta los saberes y experiencias.
Los proyectos son positivos para la escuela y para los niños porque:
- abren horizaontes y plantean nuevas exigencias a los alumnos
- se autoimpulsan
- producen satisfacción de conducir su propio trabajo, de participar y lograr objetivos
- exigen el dominio de habilidades como, manejar diversas fuentes de información, realizan planes, la autoevaluación...
- propician para alcanzar actitudes y valores positivos como, la responsabilidad, la rigurosidad en el trabajo, el espíritu crítico.
- estimulan el que los alumnos se hagan preguntas sobre el mundo en que viven
- propician el fortalecimiento de capacidades metacognitivas como, capacidades de guiar, regular y favorecer los procesos de aprendizaje
- fomentan el aprendizaje cooperativo
- permiten el compromiso físico de los estudiantes porque exigen manipulaciones, movimientos, desplazamientos,...
- estimulan la creatividad.
Para explicar de dónde surgen las ideas de proyecto, nombra a un maestro italiano, Mario Lodi. Éste lleva siempre una agenda y va anotando las conversaciones de los alumnos, después de unos días, analiza lo que tiene y para finalizar, devuelve a los estudiantes las anotaciones para que ellos sigan trabajando a partir de ella.
El docente tiene que dar el protagonismo a los alumnos, pero también tiene que tener un papel activo en ese proyecto, porque tiene que orientar a los estudiantes hacia una profundización de sus inquietudes. Pero también es importante que acompañe el proceso para hacerlo cada vez más completo y riguroso, pero sin hacer que los alumnos dejen de verlo como suyo.
La investigación infantil, para prosperar, necesita un ambiente de confianza y apoyo, de comprensión y de reconocimiento.
En general los proyectos puden durar desde aproximadamente 3 semanas, hasta unos 2 meses, aunque en ocasiones pueden durar más. También se pueden dividir los proyectos en mayores y menores.
La escuela tradicional hace todo de manera muy rápida, cumple con las labores, pero los productos son de poca calidad y el trabajo no profundiza casi nada en el tema.
La investigación infantil requiere tiempo, los proyectos, es este artículo, se definenen como icebergs, poruqe lo que se ve es una parte mínima de lo logrado.
Todos los proyectos implican trabajar en varias disciplinas, puede ser, la biología, la química, la geografía o cualquier otra.
A veces la enseñanza por proyectos es criticada por ser episódica, pero para evitar la superficialidad, los estudiantes deberían escribir el tema que quieren investigar y dejar reposar la idea durante unos días.
Otra crítica es si la enseñanza por proyectos es empirista, pero los proyectos bien orientados llevan a los alumnos a buscar y a apreciar la consulta teórica, que se hace con sentido e interés, gracias a la investigación que asumen y de los problemas a los que quieren encontrar respuesta. En este artículo realmente, lo que se rechaza, es la educación centrada en el libro de texto, pero tampoco hay que caer en el error de criticar lo teórico, porque también es necesario, interesante y enriquecedor: para entender de verdad la naturaleza, la tecnología y la vida social, no basta con lo que se pueda aprender con nuestros sentidos ni con lo que podemos pensar por nuestra cuenta.
La enseñanza investigadora, admite sus dificultades y afronta sus riesgos, pero es el camino más seguro para un aprendizaje escolar completo, profundo, estimulador y gratificante.
La lectura de este texto, ha sido para mí muy positivo, porque me ha hecho saber muchas cosas que, aunque conociendo lo que es el trabajo por proyectos, eran desconocidas. También me ha gustado mucho esta lectura, porque creo que nos ha servido para poder comprender un poquito más el proyecto que estamos realizando en la asignatura y esto hace que sea muy positivo para nosotros, ya que, a lo largo de nuestra carrrera como maestros, seguramente tendremos que trabajar con proyectos, dado que es una manera muy positiva de aprender y trabajar en un tema.
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