Las empresas publicitarias ven en los niños un comercio muy interesante y específico para sus productos y por ello muchas de sus campañas van dirigidas especialmente al mundo infantil.
Desde los años 70, la publicidad ha tenido un crecimiento del protagonismo social del niño ante la televisión, como espectador y como consumidor. En los 80, se acentúa el estudio del niño como consumidor de productos y mensajes publicitarios. Pero será a partir de los 90 cuando se consolida este campo como ámbito de estudio, desde el punto del niño como consumidor.
Los niños son el público más indefenso y por eso se considera que la publicidad que está dirigida a ellos debe estar especialmente regulada.
Como se puede leer en el artículo, el presidente de la agencia de publicidad dice lo siguiente: " la base de la publicidad es hacer que la gente sienta que sin el producto es un perdedor", y esa frase afecta especialmente a los niños, que siempre quieren ser líderes del grupo, y sentirse fracasados es lo peor que les puede pasar.
Las empresas publicitarias saben que, son los niños y jóvenes los que hacen que se idealice una marca, y por eso se centran más en ellos, porque los adultos no son tan fáciles de convencer. En los anuncios televisivos, no se dicen las cosas claras, sino que aparecen de forma implícita.
Los niños condicionan la compra de productos infantiles, pero también las compras de sus padres, que sin hacer caso de sus principios, muchas veces, acuden a hamburgueserías o a otros lugares de moda, sólo porque se lo piden sus hijos.
Nos podemos encontrar que, en ocasiones, el formato de los spots, son vehículos publicitarios enteros de programas televisivos. Muchas series televisivas infantiles se crean con apoyo promocional a un juguete, con lo que, el éxito de la serie determina las licencias comerciales del producto publicitado.
También nos encontramos que la mayor parte de audiencia televisiva de un niño es en horario de adultos, por eso la influencia global del medio es muy difícil de corregir tan solo con la eliminación de la publicidad infantil.
A la hora de analizar la influencia de la publicidad en los niños, encontramos tres aspectos de especial interés:
-la influencia sobre los valores y aspiraciones del niño. Es triste saber que el objetivo de muchos niños es "ganar dinero" o "ser famoso", y todo esto es consecuencia de las campañas publicitarias que muestran la importancia de lo material.
-la rápida inculcación de valores adultos en niños. Haciendo así que se acabe mucho antes la ingenuidad de los niños.
- la uniformización de los gustos infantiles en todo el mundo. Como por ejemplo, Bob esponja, o Dora la Exploradora,... pero después de varios estudios, se ha demostrado que, los niños en su carta a los Reyes Magos, por ejemplo, piden los juguetes que desean, pero se suelen ajustar a las posibilidades de su familia, para así ver saciado su deseo.
Hay estudios que demuestran que los niños menores de 8 años, no son capaces de distinguir entre un programa de televisión y una publicidad, por eso se considera que la publicidad destinada a niños menores de esa edad, es engañosa, porque los niños no son capaces de distinguir lo expuesto antes, hasta los 10 años y no son capaces de entender los objetivos publicitarios hasta los 12 años.
Aunque en España se han regulado los horarios infantiles, es difícil controlar que los niños no vean la televisión en horario de adultos, y muchos padres tampoco son capaces de controlar lo que ven sus hijos, sobre todo si tienen una televisión en su habitación.
En 1993, la Asociación Española de Fabricantes de Juguetes, aprobó un código que tiene como fin promover altos niveles de veracidad y responsabilidad en los contenidos publicitarios que vayan dirigidos a niños.
Además se ha demostrado que, la publicidad modifica las actitudes y valores del niño, influyendo así en la compra de productos que realizan los padres.
Los padres son los principales responsables de la educación y desarrollo de sus hijos en esta materia, por lo que nosotros, como maestros, debemos transmitir la importancia de controlar el horario en el que nuestros hijos ven la tele, pero también la cantidad y el contenido, pero también en la transmisión de valores a sus hijos para que sean personas críticas que no se dejan influenciar fácilmente, y eso lleva mucho tiempo, pero hay que empezar desde las aulas para que tenga éxito.
Por lo tanto diremos en resumen que, la publicidad es un recuso cada vez más presente en nuestra sociedad, y que por los resultados que consiguen, la dirigen a niños y jóvenes. Nosotros tenemos que hacer que ellos sean capaces de reconocerla y que no se dejen manipular, consiguiendo obstaculizar tanto su formación como su personalidad.
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