viernes, 3 de mayo de 2013

La ciudad, un espacio para aprender


 La ciudad es un espacio de enseñanza- aprendizaje, un centro de  valores y recursos como los que nos ofrece nuestro patrimonio, que nos ofrece la oportunidad de realizar, actividades educativas que vamos a llevar a cabo con nuestros alumnos.
En primer lugar, definiremos "patrimonio": es el conjunto de bienes muebles e inmuebles, paisajísticos y, en definitiva, son manifestaciones culturales, que son consideradas relevantes para la sociedad, puede ser por su antigüedad, por su genialidad, por su excepcionalidad, etc...
En el patrimonio podemos encontrar, el patrimonio cultural, que puede ser intangible o tangible y dentro del tangible podemos encontrar el tangible mueble y el inmueble; y también encontramos el patrimonio natural.
Las ciudades, generalmente, se suelen identificar por sus monumentos, y a esto lo llamamos patrimonio cultural y que se pueden encontrar, en la ciudad o en alguno de sus museos. Por otra parte, el patrimonio cultural intangible, son las fiestas, las tradiciones, los bailes y música, etc. Y que constituyen los monumentos inmateriales de la cultura del pueblo. Estos valores están vinculados con la historia de la ciudad.
Por lo tanto, diremos que, las ciudades son conjuntos culturales repletos de valores patrimoniales que tienen un papel fundamental en la construcción de la ciudad educadora.
Para que no desaparezca nuestra tradición, es necedario que los ciudadanos sean conscientes de la necesidad de conservarlo y divulgarlo.
El patrimonio tiene muchos valores, tiene la capacidad de emocionar, por dos factores, por la existencia del espacio urbano que lo rodea y por la existencia de una actividad económica y social que lo envuelve.
El patrimonio urbano, es un patrimonio colectivo aunque sea privado y es necesario que, las personas que viven en los patrimonios o en sus alrededores, lo cuiden y lo quieran como algo que tiene mucha importancia y que es necesario inculcar a las generaciones que están por venir.
El patrimonio es, una parte del pasado, que está en el presente, es el poder de la historia de la que ningún pueblo puede prescindir. Es la parte visible de la historia de nuestra ciudad.
La valoración y el estudio de él, contribuye a aumentar el saber de los ciudadanos, y su conservación, también implica la formación en valores de los habitantes de la ciudad.
Para dar a conocer a nuestros alumnos la importancia del patrimonio, tenemos que realizar actividades con ellos, que nos ayuden a conocerlo y a conservarlo.
Se pueden realizar dichas actividades con diferentes grados de interacción.
El primer grado es cuando a través de paneles iconográficos o guías se conocen las características y funciones, pero es una actividad de baja interacción.
El segundo grado es cuando se produce un diálogo o una pregunta previa. El alumno se implica en la actividad.
El tercer grado se da cuando las actividades son el resultado de múltiples interacciones entre el personal que trabaja en las instituciones patrimoniales y los alumnos. El grado de interacción también se puede dar en actividades con una web, o con módulos en la calle.
También existen actividades en función de los objetivos de aprendizaje:  estas actividades tienen varios objetivos, son acciones dirigidas a informar, pueden ser visitas guiadas, visitas con interpretaciones teatrales, una web,etc. Refuerzan los conceptos que los alumnos tienen sobre el patrimonio de su ciudad.
Es el nivel más elemental.
Las actividades educativas lúdico-recreativas, promocionan un conjunto, un barrio, ... puede ser tanto al aire libre como dentro de un edificio.
Las actividades educativas metodológicas, son frecuentes en el patrimonio natural, cuentan con observatorios para la flora y fauna, rutas geológicas,... Suelen tener un alto grado de interacción, poque de otra manera son muy difíciles de desarrollar.
Las actividades educativas con objetivos éticos y de educación para la ciudadanía, pretenden desarrollar y potenciar los valores, estas actividades pueden variar mucho, ya que son muy diversas.
Como conclusión de este artículo aparece que: la educación no es el resultado de la escuela, la escuela es el resultado de la educación.
La escuela es la encargada de reforzar y transmitir los valores de la sociedad. Los niños son el producto de la socialización en la edad adulta.
Pero también hay que decir que, la realidad que la escuela transmite es la que se vive en el exterior. Una sociedad ordenada, transmite orden, una sociedad educada transmite educación. Por lo tanto, la escuela es siempre el resultado de la educación, pero quien educa es la ciudad entera.
Tras leer y releer este artículo, dada su importancia, poco más hay que decir que no haya dicho ya.
Es muy importante transmitir los valores desde la escuela, dar a conocer el patrimonio de su ciudad, pero si sólo se realiza desde ella, no se llegará al objetivo deseado. Los padres, vecinos y ciudadanos en general, son los encargados de transmitir los valores de su patrimonio a los niños, si no lo cuidan, muestran y dan a conocer, el futuro de las ciudades será oscuro, ya que son ellos mismos los encargados de conservarlo y que todos lo conozcamos.
Por ello, concluyo compartiendo con el artículo, lo imprescindible que es, enseñar a nuestros pequeños la importancia del patrimonio, y que somos nosotros mismos, los maestros, los que podemos contribuir a ello, en gran medida, si realizamos excursiones, rutas y hacemos visitas a nuestros museos, para que no se pierda en el tiempo.
   
         

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